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  FORMACION

 

Lecturas


INTERVENCIÓN TEMPRANA EN UNA SALA DE NEONATOLOGÍA
Presentación en el I Congreso Iberoamericano de Estimulación Temprana.
Ps. Cecilia Maidagan. Cuba, 1995

Que súbito desconsuelo para el recién nacido
Que acaba de ser separado del clima de seguridad
de su vida fetal; cuando se había bañado
en el  ritmo del cuerpo de su madre....
                                                               F Doltó

Intervenir en una sala de Neonatología como terapeuta en estimulación temprana no es una tarea sencilla.- Poder encontrar un lugar, allí donde todos los esfuerzos están concentrados en cuidar la salud, la alimentación, la higiene....., la vida del recién nacido.- Donde el personal está dedicado al cuidado de estos cuerpos que presentan serias dificultades; cómo      encontrar un espacio para escuchar las “otras” necesidades del niño? Introducir la dimensión de lo psíquico  allí donde todo es órgano, cifras, valores.- Dimensión que nadie desconoce pero que aquí esta puesto entre paréntesis, recortada de lo que es ese niño hoy.-

Entrar en ese mundo  crea en el terapeuta en estimulación temprana una sensación de extranjeridad: no comprende el idioma, las costumbres, los hábitos, los códigos de ese lugar.- Así como el foráneo en un país extranjero  se encuentra con la primera y gran dificultad: poder escuchar y ser escuchado.-

Existen numerosas investigaciones que fundamentan la pertinencia de intervenir o no en una sala de neonatología; podríamos dividir estos trabajos en dos grandes grupos: el primero se opone a la intervención temprana debido a considerar que el niño se encuentra sobreestimulado (por estímulos nocioceptivos) y por que la inmadurez y fragilidad que presenta no le permitirían organizar los intercambios con el medio ambiente.-

El segundo grupo analiza las condiciones en que se encuentra el niño y remarca el aislamiento, la privación y la carencia de estímulos adecuados para justificar la pertinencia de dicha intervención.-

La pregunta que sostuvimos para comenzar nuestra tarea tiene otro punto de partida: para qué y  quién intervenir?-En nuestro equipo el acento estuvo puesto más que en el estímulo en sí mismo, en los personajes que están involucrados en esta situación.-

Desde el lado del niño podríamos decir que la privación del contacto con la madre y las maniobras médicas dolorosas e intrusivas para su cuerpo son, contradictoriamente, necesarias para preservar su salud.- Nuestra intervención como terapeutas en estipulación temprana tendría que desarrollarse en el seno de esta contradicción, teniendo en cuenta los dos polos: reconocer y respetar los aspectos médicos que tienden a devolver la salud al niño y al mismo tiempo intentar introducir modificaciones que permitan mejorar la calidad de vida de los niños internados.-

Partimos de analizando entonces cuales son las necesidades de un recién nacido y lo primero que se nos aparece es una obviedad: lo que un bebe necesita es madre.- En esto estaremos todos de acuerdo, pero sin embargo creo que durante mucho tiempo se le ha dado mayor importancia a los estímulos que a la madre, como si la cantidad y calidad de los estímulos fueran a determinar la cantidad y calidad de los aprendizajes; olvidándonos que es la madre que al sobre adaptarse a las necesidades de su hijo ( al decir de Winicott) no solamente está cuidando su bienestar físico, alimento e higiene, sino que justamente en estos primeros intercambios al significar las acciones del bebe, al darle un sentido, produce esta transformación de lo biológico, de la necesidad, en un hecho psicológico fundante.-

La concepción de lo que cada niño necesita para crecer y desarrollarse es lo que marcará en forma tajante y decisiva cual  será nuestra intervención en una sala de neonatología.-

Si pensamos que un bebe necesita madre: porqué ponerle círculos de color rojo en la incubadora (aunque esté demostrado que a los bebes les atrae el color rojo, también las llama la atención las luces y no por eso le colgaremos lucecitas de colores)

Si sabemos que necesita madre que le hable, que sentido tiene ponerle un aparato de radio para que escuche o papel celofán para hacer ruido.-

Qué valor, qué significado tienen estos estímulos para el niño, si el valor desencadenante del aprendizaje no está puesto en ese objeto externo, sino en lo que cada niño puede hacer con él.- Citando a Spitz: “cada estímulo tiene que ser transformado primero en una experiencia significante, sólo entonces puede convertirse en una señal, a la cual se irán añadiendo, paso a paso, otras señales, para construir la imagen coherente del mundo del niño.”

Existe otro aspecto que puede dejar secuelas psicofísicas y es la ausencia de la función estructurante que tienen estos primeros intercambios del niño con su mamá o quien cumpla esta función.- Es ella que a través de sus palabras, sus caricias, le irá otorgando un sentido a las acciones del bebe.- Así su llanto se transformara en pedido, llamada, a la que ella acudirá.- Los mínimos cambios tónicos, gestuales, posturales del bebe le dirán si tiene hambre, dolor.- Es así como esta mamá puede también introducirlo en un orden de ritmos de alimentación, sueño-vigilia, placer-displacer, que también es fundante para el futuro del niño,- Decimos fundante, porque son estas primeras experiencias las que se imprimen en el psiquismo del bebe, dejando sus huellas que siempre tendrán consecuencias en su posterior desarrollo psíquico y cognitivo.-

En una sala de cuidados intensivos estas primeras manifestaciones caen en el vacío: llantos que se agotan sin que nadie acuda, sonrisas de bienestar que no son registradas como tales, cambios tónicos que expresan  placer-displacer ignorados o a lo sumo leídos e interpretados como datos médicos sobre la evolución del niño.-

Un bebe que se encuentra en estas condiciones necesita estimulación?  Un niño aislado, agredido, sobre estimulado necesita ejercicios para estar mejor?

O será necesario detenerse a pensar cuales de estos efectos adversos son inevitable para su bienestar físico, cuales de ellos se pueden atenuar y cuales evitar.-

Lo más llamativo fue, que cuando nos pusimos a pensar desde esta perspectiva, nos dimos cuenta que todos los efectos adversos que considerábamos inevitables podrían ser, algunos evitados y otros atenuados

Partimos de analizar estos aspectos adversos supuestamente inevitables:

 -El aislamiento en la incubadora

-Extracciones de sangre

-Punciones lumbares

-Intubaciones y vías de acceso venoso

-Sobreestimulación por ruidos y movimientos en la sala

-Variaciones de personas que lo tienen a su cargo

-Ausencia de momentos de descanso

Esto nos permitió realizar una serie de modificaciones en relación a la calidad de vida del niño y de sus padres durante la internación.- Algunas de las cuales fueron:

 - Aumentar la frecuencia y la calidad de las visitas con una  participación activa del estimulador en las mismas

-Acompañar maniobras dolorosas con manipulaciones tendientes a calmar al niño

-Disminuir la cantidad de los estímulos en determinados momentos del día y de la noche

-Realizar cambios dentro de la incubadora que favorezcan la contención y control postural.- Esto le facilita lograr acciones que constituyen sus primeros aprendizajes: ejercicio reflejo y primeras adaptaciones.- También adquiere primeras coordinaciones mano-boca, ojo-mano.-

-Cuando las condiciones son beneficiosas para el niño y la estimulación no lo perturba, abordamos la succión, visión, audición, tacto y prensión palmar; tratando de respetar dentro de lo posible, los estímulos que normalmente se le ofrecen a un bebé: chupete, pezón, rostro y voz humana, caricias, etc.

Este abordaje es impensable sino tenemos en cuenta también la difícil situación que atraviesan los padres, para quienes la sola palabra Terapia Intensiva está asociada a ideas de gravedad y muerte; esto genera temor y angustia, pero sobretodo sentimientos de impotencia: la vida de su hijo esta en manos de otro, del médico es él quien tiene el saber y el poder de sanar a su hijo.- Por esto lo admiran y  lo respetan, pero también surgen sentimientos  hostiles y de competencia porque aquí se desliza  que son los otros  los que saben sobre su hijo, les pertenece a ellos, el lugar de la madre queda así anulado no puede cumplir esta función para la cuál se ha venido preparando durante nueve meses.- También ella siente la impotencia de no poder atender a su hijo como lo había imaginado.- La madre está atravesando el conflicto que le genera adaptarse a este niño, que no es el que ella esperaba ni el que había soñado y al mismo tiempo siente que no le pertenece, que sus palabras como madre no tienen valor, caen también en el vacío como el llanto de su hijo.-

Si dentro de nuestro objetivo terapéutico incluimos a la madre también encontraremos la posibilidad de atenuar  efectos de esta delicada situación:

El terapeuta en estimulación temprana  realizará entrevistas previas a la admisión y durante la internación (fuera de la sala) donde se genere un espacio para hablar sobre los temores, las dificultades, los malos entendidos  y los problemas que surjan durante la internación de su hijo.-

-Mejorar la frecuencia y calidad de las visitas pensando en que  de la función materna puede ser devuelta a ella en cada momento de la internación y según las condiciones por las que atraviesa su hijo.- Para ello se propone aumentar la injerencia de la mamá en la alimentación, posibilidades de cambiarlo, bañarlo, en general valorizar su desempeño en los cuidados primarios del niño tratando que se acerque lo mas posible a las situaciones de cuidados que cualquier bebe recibe en su hogar.-

-Acompañar a la madre en los momentos de la visita para funcionar como sostén y guía, para tener en cuenta el conocimiento de las modalidades y particularidades  de su hijo.-

-Finalmente realizar un trabajo junto a los padres para prepararlos para el momento del alta y el retorno al hogar.-

Un papel fundamental es el que cumple, dentro de la sala, el personal de enfermería, quien esta a cargo de todos los aspectos que en situaciones normales desempeña la madre.- Esto y su significado psicológico hacen a una parte importante de lo que anteriormente llamamos función materna.-Hablamos de función y no de persona porque la madre biológica puede ser substituida por otra persona que cumpla esta función.- Es posible “entrenar”a las enfermeras para que cumplan parte de esta función, o esto dependerá de las características personales de cada una de ellas ?.-

 Estas preguntas nos llevaron a reconocer la importancia e incidencia que tiene en la evolución del niño la persona que tiene a cargo su cuidado.- Por esto nos planteamos como fundamental la formación del personal de enfermería.- Esto depende de factores externos al servicio, pero hemos comenzado por lo que se puede realizar dentro del mismo:

-Buscar, en la práctica, el apoyo de cada una de las enfermeras a los cambios realizados.-Digo en la práctica, porque al ver los resultados y los beneficios, recién ahí lo pueden incorporar a la rutina diaria.- Esto es lo mas importante y lo mas difícil de lograr.-Los cambios mencionados anteriormente no son ni complicados ni costosos, pero son beneficiosos para el niño si son aplicados en forma sistemática y permanente.-Solo la enfermera puede garantizar esto.-

-Es importante acompañar esta tarea individual con reuniones grupales, donde el personal puede expresar las dificultades y resistencias que estos cambios inevitablemente producen

-El terapeuta también recibe información de las enfermeras, ya que ellas pueden registrar situaciones del bebe y su mamá a las cuales solo ellas tienen acceso.-

Con el cuerpo médico se da una situación paradojal,- Por la función que desempeñan (preservación de la vida) necesariamente tiene que existir una toma de distancia de estas cuestiones que hacen a un compromiso mas afectivo con el niño y sus padres.- Los médicos deben tomar decisiones en situaciones críticas, de emergencia, que muchas veces determinan la vida o la muerte.- En última instancia, así como son los encargados de preservar la vida, también pueden sentirse “responsables”de la muerte.- Esto no ocurre con el resto del personal, que si bien está involucrado en la situación, no sienten el peso de esta responsabilidad.- La paradoja está, en que a pesar de esta toma de distancia, son ellos los únicos que pueden garantizar los cambios en la sala.- Esto se logra partiendo de una fuerte convicción por parte del personal médico, de los beneficios que mejorar la calidad de la internación, implican para el bebe y sus padres.-(Existen numerosas investigaciones que detallo como bibliografía del presente trabajo que corroboran los efectos de estos cambios)

Aquí el trabajo del terapeuta se realiza a través de la participación e los pasajes de sala y en el momento de brindarles la información a los padres.- Este es un aspecto que no debe descuidarse ya que las palabras que se utilicen, el cómo y el cuándo se brinda la información pueden tener efectos en el futuro de ese niño.-

El estado de confusión en que s encuentran los padres es un terreno fértil para los malos entendidos.-No es que no quieran entender sino es que no pueden.-Se trata entonces de dosificar la información, repetir lo que no pudo ser registrado, tener conciencia del peso que tienen las palabras del médico; pensar, que en ese momento, es casi lo único que los padres tienen de su hijo: “la palabra médica”.-

En nuestra experiencia clínica con niños externados que acuden  al tratamiento de estimulación temprana nosotros escuchamos a través del relato de los padres como aparecen con frecuencia palabras-frases dichas en momentos temprano del desarrollo del niño que han quedado fijadas, adheridas a la imagen que los padres tienen de su hijo.-

Esto nos habla de que la intervención temprana tiene también sus efectos sobre los padres y que muchas veces un diagnóstico puede marcar a un niño y su futuro.-

Trabajar el valor de la palabra con el cuerpo médico nos vuelve a la metáfora del principio: en un país extranjero hay que aprender a escuchar  y a comprender para poder lograr ser escuchado.-

Muchas veces nuestra intervención dificulta o entorpece la labor médica, en otros momentos la urgencia médica debe privilegiarse sobre cualquier otra necesidad del niño.-

Las dificultades y posiciones encontradas se plantean permanentemente, pero nos dimos cuenta, con el correr del tiempo, que esto forma parte de la tarea cotidiana.-

Los cambios propuestos son aparentemente sencillos, ya que no requieren de grandes gastos económicos, ni de aparatos costosos; el costo pasa por aceptar que nuestra palabra no es suficiente, lo que nos permite escuchar la palabra del otro y reconocer las modificaciones  que ella produce en nosotros.-

Para terminar  el objetivo de la inclusión de la estimulación temprana en una sala de Neonatología apunta por un lado  a mejorar la evolución de los niños internados y por otro, a la prevención temprana de posibles secuelas que pueda dejar una internación.- Actuando para que este primer desencuentro no se torne una marca irreversible para el futuro del niño.-

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